Hongo negro: mitos y realidades de la mucormicosis

El hongo negro afecta a personas con el sistema inmune bajo.

Día de publicación: 2021-07-02
Por: Redaccion

Los casos de mucormicosis, una rara infección también conocida como “hongo negro” presentados inicialmente en la India, se han extendido a varia partes del mundo. Estos son algunos mitos y realidades de la enfermedad.

Mitos

De acuerdo con Laura Castañón Olivares, investigadora de la UNAM, los casos de la enfermedad que ha surgido en la India en realidad son de una micosis llamada mucormicosis, la cual no es causada por hongos negros, sino por hongos del orden de los mucorales, que son del género Rhizopus. 

Los hongos mucorales, incluidos los del género Rhizopus normalmente no hacen daño a los humanos, ya que conviven con ellos todos los días.

Para que se vuelvan patógenos se necesita un factor de oportunismo, como los pacientes diabéticos descompensados, que no mantienen sus niveles de glucosa dentro de ciertos parámetros aceptables.


Otras personas en riesgo son las que padecen cáncer, uso prolongado de esteroides, quemaduras o uso de drogas vía intravenosa.

Los hongos del género Rhizopus son anemófilos, lo que significa que sus esporas pueden permanecer suspendidas en el aire, aunque también pueden estar depositadas en los suelos. 

“Cuando inhalamos un hongo del género Rhizopus u otro mucoral del aire o, por ejemplo, de una fruta contaminada antes de que nos la comamos, penetra en nuestro organismo por la nariz y, si nuestras defensas inmunológicas están bajas y no pueden eliminarlo, coloniza los senos paranasales”, explicó la experta.

Aunque es poco probable, el hongo también puede descender, invadir las vías respiratorias bajas y ocasionar una mucormicosis pulmonar.

Realidades

La realidad es que la mucormicosis puede avanzar con rapidez si la persona infectada llega con lesiones en la cara y no es diagnosticada en al menos un par de horas.

Las probabilidades de que el hongo alcance el sistema nervioso central y mate al paciente en un periodo de 48 a 72 horas es bastante alta.

“Para tratar la mucormicosis se utiliza anfotericina B, un antifúngico muy efectivo que debe ser administrado bajo la supervisión de un médico, ya que puede ser tóxico para el riñón y el hígado”, indicó la investigadora.

La mayoría de las veces las afectaciones que deja el hongo negro son en la cara, por lo que se recurre a una debridación, proceso quirúrgico para limpiar la herida muerte y quitar el tejido muerto.

Es un hecho que la mucormicosis, como otras micosis, tiene una morbilidad baja, pero una letalidad alta.

Una realidad es que los individuos con sus defensas inmunológicas bajas son los más susceptibles de padecer estos cuadros clínicos.

El hongo negro en el COVID-19

Las personas que tienen o han padecido COVID-19 tienen el sistema inmunológico deprimido, lo que los hace más susceptibles de adquirir una infección causada por organismos.

“Si esas personas llegan a infectarse con hongos del género Rhizopus, esta combinación de factores en nada los favorece. De ahí que la cantidad de casos de mucormicosis en la India se haya disparado”, dice la investigadora.

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